Xalapa, Ver. 27de Mayo2018
 
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DIÁLOGOS CON “EL NEGRO” CRUZ / Rafael Cruz Tronco
Una sugerencia a los candidatos: acérquense a Dios
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Actualizado: 2018-04-19 A+  a-
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Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Éxodo 18:19
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Ahora que nos encontramos involucrados en las campañas presidenciales, a diputados y senadores, a gobernador y diputados locales, por obvias razones, escuchamos una infinidad de posturas de los candidatos, acerca de cómo se comportarán de ganar la elección.

Está de sobra decir, que cuando buscan captar las simpatías del ciudadano, los aspirantes se presentan todo el tiempo disfrazados con piel de oveja, luego, si llegan al poder, se olvidan de todo lo ofrecido y se trasforman en mujeres y hombres envanecidos.

En este contexto, es importante recordar lo que nos dice Jesús en el Sermón del Monte y que aparece en el Evangelio de Mateo, en el libro 7, versículo 15: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”.

Pues bien, acerca de este tema, es sobre lo que quiero versar mi modesta reflexión: si los candidato tienen un compromiso real por ayudar a la población y no tan sólo el interés de alcanzar la vanagloria, deben leer con mucha seriedad las Sagradas Escrituras, para que en ellas abreven lo que el Todopoderoso instruye, en la relación que deben guardar los del gobierno con el pueblo.

En este sentido, de entrada afirmo: es una blasfemia mayor pretender falsear la palabra de Dios para ganarse simpatías políticas, o sea, medrar con los Textos Sagrados es imperdonable. Dios no pide votar por tal o cual candidato. Dios manifiesta, como deben actuar los gobernantes justos.

En este orden de ideas, existen recomendaciones claras en la Biblia, sobre la conducta, reitero, sobre la conducta, que deben asumir los encargados de dirigir los destinos de las personas, todo, pero absolutamente todo, está sujeto a las leyes de nuestro Padre Celestial.

Así pues, tal como citamos en el epígrafe los asertos de Éxodo 18:19 (en el cual se recomienda con precisión someter las cuestiones del pueblo a Dios), es indispensable recordar otros dos versículos de este libro.

El primero es Éxodo 18:20 que nos instruye: “Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer”.

Creo que no es requerido pensar demasiado, para entender con prontitud el mensaje: el dirigente tiene la obligación de enseñar al ciudadano a conducirse por el camino de las leyes pero, para que esto ocurra, los que se encuentran a cargo del poder, están en la imperiosa necesidad de predicar con el ejemplo.

¿Quién puede hacer caso a un hombre que indica andar por senda de honradez, cuando sus manos están machadas de corrupción? ¿Quién haría caso del falaz que habla de seguir el mandamiento del No Mataras, sí es señalado de participar en la desaparición forzada de algún individuo?

La palabra de Dios es didáctica, es inspiración Divina, no hay lugar a confusiones: los que mandan, son los primeros que tienen que cumplir las ordenanzas porque, además, lo protestan ante las constituciones y en muchos casos, como en los Estados Unidos, lo juran ante la Biblia.

Pero como Jehová no nos pide cosas que no podamos cumplir, indica, con su infinito amor, cual es el mecanismo que debemos utilizar para que nuestras acciones salgan bien, tal cual Él lo aconseja, nos señala Éxodo 18:21: “Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez”.

Perdón por la expresión, pero como dijo un ex presidente, les diremos a los contendientes: ¡no se hagan bolas!

Las cosas están dichas hermanas y hermanos: para gobernar se necesita elegir a “varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia” (incluye a las mujeres, desde luego), no hay más. Los estudios son indispensables, pero antes que ello, hay que escudriñar la Palabra de Dios, para eso son las Sagradas Escrituras, para que entendamos como debemos enfrentar las cosas en el marco de las enseñanzas de El Omnipotente.

Por todo lo anterior, les sugerimos de la manera más respetuosa a candidatas y candidatos: revisen con detenimiento la Biblia, sujétense a los designios del Todopoderoso y estamos seguros, que de esa forma, le podrán cumplir a su pueblo. Hablando sin ambages, si quieren ser respetados por sus gobernados, no intenten inventar el agua tibia.

Me despido como siempre, sugiriéndoles con respeto, que estudien La Biblia. Gracias.


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