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SAPERE AUDE / Julián Loyo Helo
El mito de la izquierda: un peligro latente
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Actualizado: 2016-05-23 A+  a-
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¿Por qué fracasaron los gobiernos de izquierda en América Latina cuando a finales del siglo pasado y principios del siglo XXI representaban una alternativa? ¿Qué fallo? Esa serán las interrogantes que se tratarán de responder a lo largo de una serie de publicaciones individuales y conjuntas, al mismo tiempo, se advertirán los riegos con base en experiencias históricas el ascenso de la izquierda como gobierno degenerando en gobiernos neopopulistas que tiene como principal activo a una sociedad sumida en la ignorancia dependiente del Estado y de las redes clientelares que aseguran el mínimo de prebendas a cambio de favorecer a un candidato o partido.
Según palabras de expertos como Rodrigo Borja, es sumamente difícil determinar si un gobierno es de izquierda o de derecha, “no hay una homologación ideológica internacional” el peligro para un país no es la izquierda o la derecha como tal, sino las prácticas cotidianas a las que recurren los gobierno para mantener el poder. De esta manera, el populismo o neopopulismo es la expresión misma del peligro que representan para una sociedad. La izquierda ha sido discursivamente un mecanismo de legitimidad política, se ha planteado como un engaño perverso que plantea soluciones inmediatas atacando a los ricos en favor de los pobres. Sin embargo, en la práctica no es así. Se sabe que los gobiernos llamados de izquierda se han visto envueltos en graves y serios problemas de corrupción, tráfico de influencia y opacidad en la toma de decisiones.
Los gobierno que llegaron con bandera de izquierda, se han convertido en auténticos gobiernos neopopulistas. Recordemos que el populismo es una doctrina, una forma de pensar y actuar, una tendencia que va contra el sistema social y su orden institucional. Su fuerza radica en el culto al líder carismático y en la seducción y respaldo que las grandes masas le otorgan para llevarlo al poder, el populismo se manifiesta en perfiles mesiánicos, redentores o salvadores que pueden ser de derecha o de izquierda, ilustrados o vulgares.
El populismo es ahistórico; es decir, no tiene una fecha de origen, no tiene una fecha específica de su germinación, no mantiene una relación lineal con la historia. El populismo, surge de circunstancias sociales y políticas de incertidumbre y fatiga social, de coyunturas que corresponden siempre a contextos políticos específicos, donde la corrupción, falta de oportunidades, pobreza, nepotismo y excesos de poder han sido la principal característica del gobierno.
Evidentemente surge en contextos en los que la desesperanza, desconfianza y desasosiego dominan el imaginario colectivo y se busca desesperadamente una alternativa. Comúnmente la alternativa es un líder mesiánico, creído iluminado, dogmático y además soberbio con el poder (en la que su verdad y forma de hacer política es la única y la mejor). Sin embargo, por razones históricas, políticas y económicas se ha demostrado en reiteradas ocasiones, que tomar cualquier camino con un líder populista de derecha o de izquierda es tan costoso como la misma dictadura por la indiferencia del ciudadano en los asuntos públicos.
Los populismos surgen en las coyunturas políticas y en los momentos de mayor crisis. El referente inmediato, es América Latina en los años noventa, después del descrédito de las políticas económicas impuestas por los organismos financieros internacionales<> que llevaron a millones de personas al endeudamiento y pobreza.
Detrás del populismo se esconden las más profundas perversiones del sistema político y económico, nutriendo una cultura política de súbdito, en el nombre del pueblo se cometen las peores prácticas (medios) que justifican al líder como redentor y salvador (fines) de las clases populares y pobres. Su principal activo, la píldora de la esperanza y su efecto adormecedor.
El neopopulismo ha tenido sus embates, veamos, Argentina sufrió una gran derrota electoral, el candidato ubicado como de centro-derecha, Mauricio Macri, se alzó con la victoria en segunda vuelta electoral, poniendo fin al kirchnerismo. Perú se ha desdibujado ante el predominio de proyectos de derecha. En Bolivia se perdió el referéndum en febrero de este año para que el Presidente Evo Morales se presentará a su cuarto mandato. En Ecuador, Rafael Correa abandono el proyecto, diversos medios han señalado que podría no presentarse a la reelección como Presidente. Venezuela, tanto Hugo Chávez como Nicolás Maduro llevaron al país a una severa crisis política y económica, además de las reiteradas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos. Brasil envuelto en temas de profunda corrupción, Chile, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y México no son la excepción, en México el antecedente con los gobiernos de izquierda ha sido desastroso. Los gobiernos de la Ciudad de México desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador han sido un fracaso, no sólo por las políticas adoptadas sino por toda una red clientelar que evita que exista justicia cotidiana. Continuará…
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