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DESDE EL CAFÉ - Bernardo Gutiérrez Parra
Médicos criminalizados y las más de 97 mil muertes
2020-08-10 - 08:59

  • Bernardo Gutiérrez Parra

  • A mediados de mayo el doctor Jaciel López fue grabado mientras le daba respiración manual a un enfermo de coronavirus. De acuerdo con el propio doctor que presta sus servicios en el Hospital Regional de Tampico, llevaba ocho horas con ese paciente (ocho horas bombeando vida) y lo único que pedía era que le facilitaran a ese Hospital ventiladores mecánicos.

  • El facultativo no estaba protestando, estaba trabajando. No alzó la voz, solo pidió de buena manera un aparato necesarísimo para salvar la vida de los enfermos. Y lo corrieron.

  • La Delegación del IMSS le canceló su contrato por considerar que faltó a sus responsabilidades, pero sobre todo a su probidad como médico. Hazme el favor, lector, sólo faltó que lo acusaran de disolución social.

  • Semanas después y ante las protestas por la injusticia fue reinstalado. Pero ahora sabe que no debe hablar.

  • En Chiapas, el médico Gerardo Vicente Grajales fue encarcelado como presunto responsable de abuso de autoridad. Esto porque la hija de un ex diputado con coronavirus lo acusó de pedirle insumos y equipo médico para atender a su padre que al final murió.

  • No dudo que le haya pedido medicinas a su acusadora (medicinas que serían para salvarle la vida a su papá), como lo hacen miles de médicos ante el desabasto en los centros de salud. Y ese fue su pecado.

  • Su detención provocó la movilización de sus colegas y debido a eso le cambiaron la prisión preventiva por prisión domiciliaria. Por lo que desde su casa se defenderá de una acusación a todas luces gandalla.

  • Estos son sólo dos ejemplos de la indefensión en la que se encuentra el personal que atiende la pandemia.

  • México es el único país en el mundo donde se despide o se encarcela al médico que arriesga su vida por salvar la de otros. También es el único donde se les ataca, vitupera y discrimina. Salvo las excepciones de rigor, no se les ve como a los salvadores de un familiar, sino como focos de contagio de los que hay que cuidarse.

  • Y los denuestos siguen.

  • Este domingo, médicos que protestaron porque no quieren que se les trate como a su colega de Chiapas, dijeron que siguen sufriendo de violencia física y verbal por parte de la ciudadanía y de las autoridades que los tratan como si fueran criminales.

  • Uno de ellos dijo que en Xalapa el personal de enfermería ha sufrido de agresiones físicas, mientras que ellos como médicos han soportado agresiones verbales. Y al hablar de la criminalización de la que han sido objeto comentó: “Carecemos de varios medicamentos contra el Covid-19 porque la Secretaría de Salud no los ha surtido, es por eso que se los pedimos a los familiares de los pacientes. Eso fue lo que hizo nuestro colega de Chiapas y por ello fue a prisión. No queremos que nos pase lo mismo cuando no somos responsables del abasto. No es justo que nos criminalicen por algo de lo que somos ajenos”.

  • México es también el único país del mundo, el único, donde el personal médico aún sigue protestando por la carencia de insumos y medicinas. Una grave desatención que, de acuerdo con la Organización Mexicanos contra la Corrupción, ha costado la vida a más de 500 trabajadores entre doctores, enfermeras, químicos y camilleros.

  • Pero López Obrador ya pidió para ellos un minuto de aplausos después del minuto de silencio por los muertos que ha ocasionado la pandemia. Una pandemia que nos iba a hacer los mandados según lo dio a entender y cuyas palabras quedan para el registro.

  • El 28 de enero, cuando la mayoría de los mexicanos no sabía qué carambas era el Covid-19, dijo que aquí no habría bronca: “Decirles que no tenemos problemas en México. Es nuestro país afortunadamente de los países más preparados y con menos riesgos por la afectación de este virus… para que estemos tranquilos”.

  • Y un mes después, el 28 de febrero, día en que se confirmó el primer caso declaró: “Estamos preparados para enfrentar esta situación del coronavirus, tenemos los médicos, los especialistas, los hospitales, la capacidad para hacerle frente a este caso del coronavirus. No se trata (según los diagnósticos técnicos y médicos) de algo terrible, fatal. Ni siquiera es equivalente a la Influenza”.

  • Oficialmente la Influenza llegó a México el 11 de abril del 2009 con la muerte de una niña y hasta el 10 de agosto del 2011 la OMS anunció el fin de la pandemia en el mundo. Las víctimas mortales a nivel mundial fueron 18 mil 338 en dos años y cinco meses, contra 52 mil 298 fallecidos en veinte semanas de coronavirus en México.

  • Cuando la pesadilla del Covid-19 termine, alguien deberá responder no sólo por las 52 mil muertes de hasta ayer domingo, sino por las 97 mil 900 que habrá en noviembre según el Instituto de Métricas y Evaluación de Salud de la Universidad de Washington, que hasta el momento no ha fallado en ninguno de sus macabros pronósticos.

  • En mi columna anterior dije que Andrés Manuel se zafará de esta responsabilidad y segurito se la endilgará a Hugo López-Gatell que en sentido estricto es quien debe responder.

  • La bronca con este maquiavélico sujeto es que también anda buscando culpables. Ya le echó la culpa a la raza de bronce, a la prensa “amarillista” a las refresqueras y a las comercializadoras de frituras. Como nada de eso le ha dado resultado, es capaz de cargarle los contagiados y los muertos a los médicos, enfermeras, químicos y camilleros que se siguen partiendo el alma salvando vidas.

  • Y es que si algo le sobra al señor López-Gatell aparte de arrogancia, es desvergüenza, desfachatez y cobardía.

  • bernardogup@hotmail.com

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