10 de Marzo de 2026
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DESDE CATALUÑA - Amadeo Palliser Cifuentes
La equidistancia es una utopía
2025-06-28 - 13:23

 


 


Amadeo Palliser Cifuentes / Barcelona 


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Querer nadar y guardar la ropa o, peor todavía, no quererse mojar para intentar mantenerse equidistante, es una postura propia de cobardes, de pretendidos ‘buenistas moderados, centrados’. Un claro ejemplo de ese comportamiento ‘tibio’ lo vimos ayer en Salvador Illa (155), como nos recordó la familia de Guillem Agulló i Salvador (1974 – asesinado el 11 de abril de 1993), y como explico a continuación.


 


El asesinato de este joven valenciano, militante de movimientos independentistas y antifascistas, por un colectivo de extrema derecha, lo he comentado de forma repetida, por diferentes causas, desde el irregular juicio de los asesinos, hasta los homenajes y la película ‘La mort de Guillem’, dirigida por Carles Marqués-Marcet en 2019, en su memoria. Y ahora, el motivo es el pretendido ‘olvido’ por parte de la Generalitat de Catalunya.


 


La carta pública dirigida a Salvador Illa, emitida ayer, 27 de junio, por los padres y hermanas de Guillem, es tan clara, directa y explícita, que me parece conveniente traducirla del catalán y reproducirla íntegramente:


 


‘A la atención del Muy Honorable President Salvador Illa, Palau de la Generalitat de Catalunya


 


Somos la familia de Guillem Agulló i Salvador, asesinado por la extrema derecha en abril de 1993. Y como suele pasar en las peores versiones disponibles, nos hemos enterado de todo por la prensa. Esta misma mañana. Hace solo un momento. Casualmente, pero, al día siguiente de transmitir un escrito a la Presidència de la Generalitat pidiendo aclaraciones sobre porqué, este año, no se había concedido todavía el Premi Guillem Agulló, y ni tan solo, fuera de los términos previstos, se había convocado al jurado para deliberar sobre qué entidad podía resultar ser nominada.


 


Sin ser informados ni consultados, ni antes, ni durante, ni después, del cambio de formato y de la decisión de renunciar a otorgarlo este año. Seamos claros. No tenéis ninguna legitimidad para declarar desierto el Premi Guillem Agulló 2025, que desde el 2016 se ha concedido ininterrumpidamente a tantas entidades comprometidas hasta el tétano en la defensa de la dignidad humana y en la lucha contra el racismo y la xenofobia. Sorprendentemente, tampoco os ampara ninguna legalidad a la que siempre hicisteis tanta referencia: el decreto 98/2024 continua vigente y allá se dice que cada año se concederá el premio, preferentemente hacia el mes de abril. El incumplimiento es manifiesto. Renunciáis este año unilateralmente -vosotros sabréis por qué. Renunciáis sin habernos dicho nada. Esto, resumidamente, es todo lo relativo a las formas.


 


El fondo es todavía mucho peor. El año pasado, dolorosamente, comprobamos qué significa la bruta y brutal irrupción de las extremas derechas en las instituciones. Bajo la presión de Vox y la vergonzosa complicidad del PP, las Corts Valencianes eliminaron el Premi Guillem Agulló que el Parlament del País Valencià había aprobado por unanimidad el año 2016. La Generalitat de Catalunya, entonces presidida por Pere Aragonès y consulta y porpuesta a la familia, decidió asumirlo solidariamente hasta que algún día pudiese volver a las Corts Valencianes. Y les estaremos siempre agradecidos: una institución democrática respondía sin tapujos a una infamia institucional perpetrada por la extrema derecha. Es la única forma eficaz de combatir el odio – no hay otra, cada día, contra cada ataque y sin dejar pasar ni una sola. Si aquella decisión del año pasado reparaba y avanzaba, la de hoy avergüenza y retrocede.


 


Hace solo un momento que nos hemos enterado, sin conocer ningún motivo ni argumento, que este año no habría concesión del premio. Este año que queréis conmemorar el 50 aniversario de la muerte del dictador y alertar del peligro siempre vigente del fascismo, el autoritarismo y la desdemocratización global. Pero hay más todavía: leemos que ya se ha diseñado premeditadamente su disolución, minimización y arrinconamiento de futuras ediciones. Su evidente desnaturalización. Sin ninguna consulta previa, tampoco.


 


Probablemente desconocéis que durante nueve años el galardón ha reconocido muy diversas trayectorias, movimientos e instituciones por el trabajo de un operador jurídico como la fiscalía contra los delitos de odio, hasta el soporte a las personas refugiadas del CEAR, desde el entrenador de fútbol Guus Hiddink, que paró un partido para obligar a retirar una esvástica de las graderías, al profesor Miguel Álvarez, agredido en la escuela por su orientación sexual. E incluso al activismo contra la islamofobia, esta nueva y vieja forma de discriminación, de Amparo Sánchez Rossell. El año pasado recayó en la Xarxa d’Estructures Populars de Manresa, en reconocimiento al trabajo del movimiento por el derecho a la vivienda, que se ha convertido en uno de los diques de contención más sólidos y solidarios contra cualquier forma de racismo por todo el país. Es decir, que el premio no aborda solo los dolores y las ausencias del pasado, si no que impulsa y amplía las luchas urgentes del presente bajo un Estado donde las políticas públicas de memoria han sido tan frágiles, precarias y tardías. ¿Qué sentido tiene, entonces, suprimirlo este año, en medio de los tiempos terbios que corren? La evidencia dice que, si el año pasado eran el PP y Vox que los prohibía, este año sois vosotros que lo suprimís.


 


Pero, asimismo, venimos de lejos. Nos robaron el hijo. Pero no llevamos 30 años batallando contra la ley del silencio, en la lucha permanente de la memoria contra el olvido, para ser tratados así. Ya tuvimos que aguantar, en medio de la soledad de los años 90, cómo el PSOE minimizaba el asesinato de nuestro hijo por neonazis, como una simple batalla de jóvenes. De aquella banalización sufrimos hoy, todas y todos, vosotros incluidos, sus funestas consecuencias. El vientre inmundo de la fiera, lo abarca todo, por decirlo con palabras de Brecht, cuando no se levanta la voz a tiempo. ¿Qué sentido tiene llenar cada día el discurso con alertas sobre el odio ultras, y al mismo tiempo, arrinconar a las víctimas mortales de la extrema derecha? ¿cuál, exactamente?


 


A esta falta de respeto se suma, también, un desprecio indignante hacia una juventud cada vez más precaria: es decir, hacia los miles de jóvenes de todo el país que han hecho suyo el legado colectivo de Guillem, y se han implicado activamente en la lucha antifascista, lo han hecho un punto de referencia desde donde aprender a vivir y luchar por cada libertad y lo han convertido, incluso, en una escuela libre y humanista. A ellas y a ellos, que nos vuelven nuestro hijo cada día y que hicieron memoria democrática mucho antes que nadie, también los arrinconáis. Y por ellas y ellos, por aquel ‘Mai més’, que nació a las puertas de Mauthausen hace 80 años, es por lo que decidimos continuar luchando cada día desde hace 32 años. Para que nunca más no falte ningún hijo en ninguna casa.


 


No nos queremos alargar. No vale la pena. De improviso, tras un año de silencio institucional sin recibir ni una sola comunicación, una noticia de esta misma mañana, todo se nos aclara. Si el premio -y la memoria del Guillem- nació de la calle y acabó en las instituciones fue por una larga lucha colectiva que ha nutrido todas las esperanzas: en realidad, era la institución -20 años después- que reconocía a la calle y no a la inversa. Pero si las instituciones no están a la altura de la memoria antifascista, es mucho mejor que el Premi vuelva a la sociedad, allá donde nació. Nosotros seguiremos intentando ser claros e intentando estar firmes: no contéis con nosotros -ni en la forma ni en el fondo- para legitimar esta otra forma de silenciamiento. Con la presente, de la misma forma que se nos pidió autorización expresa para que la Generalitat de Catalunya asumiese el premio, os exigimos y pedimos hoy, todo lo contrario: que lo más pronto posible anuléis el decreto por el cuál la Generalitat lo otorgaba provisionalmente y nos devolváis inmediatamente la concesión del premio. La nuestra ha sido una larga travesía por el desierto y las hemos visto de todos los colores. No vendrá de una más. Todo lo hemos hecho siempre desde abajo, en red, y así seguiremos. Es por este motivo, que os informamos que hoy mismo haremos una llamada a todas las entidades y organismos de los Països Catalans -donde la lengua es atacada y hostilizada por igual, de Palma a Alacant y de la Catalunya Nord a la escuela catalana- para asumir colectivamente y a autoorganizar solidariamente, desde fuera de las instituciones que directamente lo niegan o indirectamente arrinconan el Premi Guillem Agulló de este año y de los próximos. Hasta que no dispongamos de instituciones democráticas donde la decencia común, el respeto, la dignidad y la memoria de las víctimas de la extrema derecha nos cobijen de verdad.


 


Y como nunca desfalleceremos, os anunciamos que a vuestro no, oponemos un sí categórico. Por que es claro que sí que habrá Premi Guillem Agulló 2025. Y tanto. No sois nadie para negarlo. Y es por este motivo que también os anunciamos la fecha de la concesión para la edición 2025 que habéis borrado y a la que habéis renunciado: el próximo 20 de noviembre.


 


Nunca más en ningún lugar contra nadie.


 


Guillem Agulló i Lázaro; Carme Salvador i Roig; Betlem Agulló i Salvador; Carmina Agulló i Salvador.


 


País Valencià, 27 de junio de 2025.


 


A mi modo de ver, esta dignísima carta retrata a la perfección el tipo de pensamiento y actitud de Salvador Illa, es decir, el de anestesiar, hacer olvidar y, en definitiva, despreciar las esencias verdaderamente democráticas, pues, para él, solo vale y solo cuenta la salvaguarda de la unidad del reino, homogeneizada bajo el gran paraguas, el marco mental, del franquismo / neofranquismo. Esta es la pacificación que busca el represor Illa, teledirigido por Pedro Sánchez, y contra eso debemos combatir.


 


Y encima, con el máximo cinismo, Illa se autoconsidera: ‘el gobierno de todos’; igual que Sánchez considera a su gobierno, el más progresista. Pero sus comportamientos, truculentamente equidistantes, les retratan.


 


amadeopalliser@gmail.com


 


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