10 de Marzo de 2026
INICIO
Política Columnas Municipios País Orbe Educativas Cultural Sociedad Negocios Farándula Deportes Sucesos
DESDE EL CAFÉ - Bernardo Gutiérrez Parra
El país de las emociones fuertes
2025-08-15 - 08:07

 


 


Bernardo Gutiérrez Parra


__________________________



Antes de que comenzaran las vacaciones de verano, tres españoles conversaban sobre el país de América Latina que visitarían. Uno dijo que iría a Argentina, la tierra de Messi y Maradona. El segundo indicó que visitaría el Canal de Panamá y el tercero anunció que recorrería algunos estados de la República mexicana. “¡Josú!, ¿y por qué quieres ir a México?”, le preguntaron. “Porque me gustan las emociones fuertes”, contestó.


Bien contado, el chiste es bueno. Pero chascarrillos aparte, un extranjero necesita ser muy temerario para planear y llevar a cabo unas vacaciones a este país de Dios donde es muy probable que se tope con situaciones… digamos que inolvidables.


Y eso lo saben en Estados Unidos.


Este miércoles el Departamento de Estado emitió una alerta de viaje para los ciudadanos de aquel país que deseen viajar al nuestro. Que en la alerta esté incluido Veracruz no es novedad, lo novedoso es que por primera vez incluyen a 30 de los 32 estados que tiene nuestra República. Los únicos que se salvaron de la quema fueron Yucatán y Campeche y sólo Dios sabe hasta cuándo.


La alerta consta de cuatro niveles; el nivel uno es de bajo riesgo y el cuatro es de riesgo muy alto.


Veracruz está en el segundo nivel junto con la Ciudad de México, Quintana Roo y Tlaxcala, estados donde se recomienda precaución. Y por debajo de Colima, Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Tamaulipas y Zacatecas a donde de plano se recomienda no viajar.


Sobre Veracruz, el Departamento de Estado advierte en un comunicado: “Existe riesgo de violencia por parte de grupos terroristas, cárteles, pandillas y organizaciones criminales. Y aunque la mayor parte de la violencia entre pandillas se dirige a sus rivales, los transeúntes pueden convertirse en víctimas”.


El documento agrega que Veracruz enfrenta “problemas relacionados con la actividad criminal organizada, incluidos homicidios, secuestros, robos de vehículos y otros delitos violentos. Existe la posibilidad de ataques terroristas o actividades similares en el estado, aunque estos eventos son menos frecuentes en comparación con otras regiones”.


Caray, qué tranquilidad da saber eso.


Sobre el resto del país el Departamento de Estado señala: “En México se cometen numerosos delitos violentos como homicidios, secuestros, robos de vehículos y robos. Existe el riesgo de violencia terrorista, incluyendo atentados y otras actividades”.


En contestación, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que México es el lugar preferido de los turistas norteamericanos y tiene razón. Desde los años 60 del siglo anterior, después de que John F Kennedy y su esposa Jackie pasaran su luna de miel en Acapulco y de que Elvis filmara el churro “Fun in Acapulco”, ese puerto se convirtió en el favorito de los gringos que después extendieron sus visitas al resto del país.


México también es el país favorito de los españoles, por encima de las alertas que ha emitido su gobierno para que tengan cuidado cuando viajen para acá.


¿Por qué nuestro país sigue siendo un lugar favorito de los extranjeros a pesar de la violencia que padece desde hace años?


Por barato, por la riqueza de su gastronomía, por su historia, su cultura, sus paisajes y ojo: por la sencillez, amabilidad, calidez y anfitrionía de su gente que es conocida mundialmente.


Que vivamos en medio de un clima de violencia, abandono de las autoridades y muerte, eso ya no es cosa nuestra.


Y muy a nuestro pesar, quizá también eso atraiga a algunos turistas que son amantes de las emociones fuertes.


bernagup28@gmail.com
[12:28 a.m., 15/8/2025] Bernardo Gutiérrez Parra: Desde el Café
De un día luminoso a la noche más negra
Bernardo Gutiérrez Parra
Este miércoles el INEGI dio a conocer una noticia que ya se veía venir: que la pobreza disminuyó en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. La sorpresa fue el porcentaje.


El INEGI manifestó que la pobreza bajó de 41.9 por ciento en 2018 a 29.6 por ciento en 2024. Lo que traducido al castellano quiere decir que cuando el tabasqueño llegó al poder había 52 millones de mexicanos en pobreza y cuando se fue dejó 38.5 millones. Es decir, 13.5 millones dejaron de ser pobres.


Ayer en su mañanera Claudia Sheinbaum calificó el hecho como “Una hazaña de la Cuarta Transformación” y agregó que esto “demuestra que el modelo (de la 4T) sí funciona, porque no solo reduce la pobreza, sino también la desigualdad”.


Pero aquí entre tu y yo lector, ¿fue una hazaña? No. ¿Un milagro? Tampoco. ¿Una chiripa? Menos. Fue un atrevimiento de Andrés Manuel que le salió muy bien ya que aumentó el sueldo a los trabajadores y cuadruplicó los apoyos sociales.


Cuando llegó a la presidencia el salario mínimo era de 88.40 pesos diarios, pero en 2019 lo aumentó a 102.68 pesos. En 2020 el aumento fue de 123.22 pesos. En 2021 fue de 141.70 pesos. En 2022 el salario aumentó a 172.87 pesos. En 2023 fue de 207.44 pesos y en 2024 el aumento fue de 248.93 pesos diarios. Algo nunca visto.


Aumentar el salario de los trabajadores es un modelo que sí funciona, pero que por miedo a la inflación no lo llevaron a la práctica los gobiernos de Miguel de la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto que aprobaban aumentos miserables (de 4, 5 o 7 pesos diarios) y había que aplaudirles. En ese sentido el tabasqueño les demostró que sí se podía y los dejó en ridículo.


Pero los programas sociales son otra cosa.


No me gustaría estar en los zapatos de Claudia Sheinbaum en el quinto o sexto año de su gobierno cuando tenga que decir: “Con la pena, pero los apoyos en efectivo que se han estado entregando cada dos meses con mexicana alegría, se suspenden por falta de liquidez monetaria”.


La disminución de la pobreza fue lo bonito que dio a conocer el INEGI, pero su encuesta lleva otros datos.


En 2022 el CONEVAL confirmó la tendencia a la baja de la pobreza en general, pero añadió que la población sin servicios de salud se había disparado de 16.2 por ciento en 2018 a 39.1 cuatro años después.


La encuesta del INEGI dice que de 2018 a 2024, 24 millones 400 mil mexicanos dejaron de tener acceso a servicios de salud. Y la población vulnerable por carencias sociales pasó de 26.4 por ciento en 2018, a 32.2 por ciento en 2024.


Vaya con las contradicciones porque mientras por un lado la pobreza cayó, por el otro las carencias sociales están aumentando. Y nada de esto se informó en la mañanera.


Eso sí, de que son impresionantes los números del INEGI sobre la pobreza vaya que lo son. No creo que haya otro país en el mundo que pueda presumir de haberle dado una buena tarascada a esa miserable en apenas seis años.


La pregunta es ¿por cuánto tiempo?


Porque (hay que reiterarlo), los programas sociales no durarán toda la vida y no se ve en el horizonte otro presidente que aumente los salarios al ritmo que lo hizo Andrés Manuel.


La disminución de la pobreza que fue festejada a todo volumen en Palacio Nacional está sostenida con alfileres. ¿Qué hará la doctora Sheinbaum cuando por el motivo que sea los pobres se vuelvan a multiplicar y el día alegre y luminoso (como lo fue este jueves) se convierta en la noche más negra?


bernagup28@gmail.com


 


___________________________

Otras Entradas

Lo más visto