
Luis Ramírez Baqueiro
_________________________
“Apresúrate siempre hacia la solución”. – Horacio.
Han pasado ya diecisiete días desde que las lluvias torrenciales azotaron el norte de Veracruz, dejando tras de sí una estela de destrucción que hoy se considera la peor tragedia natural en la región en los últimos veinticinco años. Municipios como Álamo, Poza Rica, Tihuatlán, Castillo de Teayo, Cazones y Tecolutla continúan enfrentando los estragos del desastre, pero también son testigos de una de las mayores movilizaciones humanas y logísticas que ha vivido el estado en décadas.
El Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad Pública estatal y, de manera destacada, la Cruz Roja Mexicana han desplegado un operativo conjunto que refleja el verdadero sentido del servicio público y la solidaridad nacional. Bajo los protocolos del Plan DN-III-E y el Plan Marina, las fuerzas armadas han rescatado a familias atrapadas, restablecido comunicaciones, distribuido alimentos, agua y medicinas, y garantizado la seguridad en las zonas devastadas.
En las calles inundadas y los caminos anegados, la presencia de soldados, marinos y elementos de la Guardia Nacional se ha vuelto símbolo de esperanza. Las escenas de uniformados cargando niños, ayudando a ancianos o salvando animales atrapados son el recordatorio más claro de que el Estado mexicano, cuando actúa unido, puede hacer la diferencia entre la tragedia y la reconstrucción.
A este esfuerzo se ha sumado la Cruz Roja Mexicana, institución que una vez más demuestra por qué es el corazón civil de las emergencias. Sus voluntarios, provenientes de distintos puntos del país, han instalado centros de acopio, entregado víveres, ofrecido atención médica y apoyo psicológico a quienes lo han perdido todo. Su labor, silenciosa pero constante, complementa el trabajo militar con el rostro humano de la empatía y la compasión.
Todo este operativo ha sido coordinado y supervisado de manera directa por la gobernadora Rocío Nahle García, quien ha permanecido en la zona norte desde el primer día, recorriendo comunidades, encabezando reuniones de evaluación y asegurando que la ayuda llegue a quienes más la necesitan. A su vez, la presencia y el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha dado seguimiento puntual a las acciones federales, subrayan que la emergencia veracruzana es prioridad nacional.
En medio del dolor, Veracruz vuelve a demostrar que la solidaridad es su mayor fuerza. Y que cuando Ejército, Marina, Guardia Nacional, Cruz Roja y sociedad civil trabajan juntos, el país entero se levanta. Porque en el norte de Veracruz, el rescate no sólo ha sido físico: también ha sido un rescate de la confianza y del espíritu colectivo de México.
Al tiempo.
astrolabiopoliticomx@gmail.com
“X” antes Twitter: @LuisBaqueiro_mx
____________________________
Otras Entradas
2025-10-22 La mentira como estrategia
2025-10-22 La vieja élite y su cruzada contra la UV
2025-10-20 El PAN ante el abismo: refundarse o desaparecer
2025-10-19 Cuando la tragedia se ensucia
2025-10-17 El sistema que Yunes y Cuitláhuac destruyeron
2025-10-16 “La otra tormenta”
2025-10-14 Los mercaderes del dolor
Lo más visto
13 Dic 2018 Convenio entre el Conmas y Club Rotario, en favor de quienes más lo necesitan
12 Dic 2018 #LaBasílicaMenor de Nuestra Señora de Guadalupe, en el barrio de El Dique
10 Dic 2018 Obtendrían descuento en el Predial discapacitados y adultos mayores
12 Dic 2018 Rinden protesta nuevos funcionarios municipales #Xalapa
13 Dic 2018 Pide Congreso al Orfis un informe sobre la adquisición del Sistema de Videovigilancia