Pese a la negativa del PT y del Verde- sus aliados- la presidenta Sheinbaum insiste en su propuesta de reforma electoral cuya medula consiste en reducir el aporte del dinero público (prerrogativas) a partidos políticos y bajar el numero de senadores y diputados beneficiados por el principio de representación proporcional, “porque es un mandato del pueblo de México”, dice la mandataria. Ayer los representantes de los partidos oficialistas estuvieron en palacio nacional para solventar un ultimo intento de consenso en torno a la iniciativa presidencial, pero los del PT y del Verde no cedieron en sus planteamientos porque consideran que en los términos de la reforma ponen en riesgo la supervivencia de sus sigla partidistas. No es la primera vez que están en desacuerdo con una reforma iniciada por MORENA, ya lo hicieron en diciembre de 2019 respecto de una propuesta de reducir en 50% las prerrogativas a partidos políticos; aunque en esa ocasión no contaban con mayoría calificada el diferendo provocó el retiro de la propuesta. En 2019, Gerardo Fernández Noroña, todavía en el PT (antes de brincar a MORENA), calificó aquella iniciativa de MORENA de “demagógica” y “absolutamente irresponsable” y se explayó: “No renunciamos ni renunciaremos al financiamiento público; significa desaparecer el régimen de partidos, eso es lo que representa en los hechos”.
Ahora, manteniéndose en la tesis de no moverle “ni una coma” a la iniciativa oficialista, porque así lo mandata “el pueblo”, la iniciativa presidencial llegará a la Cámara de diputados el lunes próximo. Una promoción legislativa con pretensiones de reforma constitucional no transita felizmente sin conseguir el voto de las dos terceras partes de los legisladores presentes, o sea, la mayoría calificada, pero sin contar con el concurso a favor de los legisladores del PT y del Verde definitivamente no pasará de ser una intención legislativa y el tramite la mandaría al archivo de los buenos propósitos. Sin embargo, si alguien pensara que esto pone en riesgo la actual alianza electoral oficialista entre MORENA, el PT y el Verde incurrirá en lectura equivocada, lo comprueba el antecedente de 2019. En política la ironía adquiere rango de sádica, porque justamente el motivo de la negativa del PT y del Verde para sumarse a la iniciativa presidencial es en defensa propia, pues aprobándola ponen en riesgo su sobrevivencia como partidos y, por el lado electoral, requieren de la alianza con MORENA porque de no llevarla a cabo su subsistencia en el diagrama partidista nacional estaría en veremos. En dominó es capicúa.