En colaboración anterior afirmamos que una de las ventajas de MORENA sobre sus adversarios políticos radica en su condición de partido en y del gobierno, circunstancia correspondiente a una democracia incipiente, con instituciones ayunas del peso suficiente para evitar que el recurso público se aplique parcialmente a favor del correligionario político. Así sucedía con el PRI hegemónico, así ocurre con MORENA en el poder. Pero, en términos generales el trapecismo político en México ya es costumbrismo, entre sus causas destaca la manipulación elitista de las candidaturas a cargos de elección popular, porque para favorecer recomendados, a amigos o preferidos se hizo a un lado a quienes gozaban de convocatoria social, comprobado porque cuando, despechados, se fueron a otras siglas partidistas resultaron favorecidos por el voto popular. De este fenómeno de migración política resulta una conclusión: la ideología es un factor desechable frente al pragmatismo político, de otra forma no se explica cómo un partido supuestamente de “izquierda”, como se califica MORENA, recibe afiliados de otro signo partidista con ideología diferente. Finalmente, la verdadera historia de este cuento registra que los alcaldes de Las Choapas, Atlahuilco y Tequila ya son de MORENA, más los que se acumulen.